Cronenberg y ese líquido viscoso
Por qué aún no había visto ninguna peli de Cronenberg es aún un misterio.
Pero gracias a que vivo lejos de todo, me quedé en casa de unos amigos a dormir y, aún mejor, ilustrarme sobre buen cine.
Hay algo en las pelis de serie B que despierta en mí una sed de “más, quiero más”. Cuanto más baratos hayan sido los efectos más me gusta. Con la falta de presupuesto hay que darle más al coco y puede salir una chapuza o una maravilla.
Videodrome me recordó un poco a Hellraiser, pero sin las agujas por las pseudotransformaciones de los protagonistas y ese jugo viscoso tan popular en el género.
En Videodrome sale Deborah Harry, cantante de Blondie, teñida de moreno con un sugerente vestido rojo. Sin comentarios. He llegado a pensar que no saber actuar es un requisito indispensable para ocupar el puesto de mujer-coprotagonista.
Aún así la recomiendo.

Mark dijo
Ya escribe algo maldita sea!
3 Febrero 2009 | 04:31 PM